Ellos pensaban que con la Tekach iban a llover los verdes dólares. Pero se han encontrado con un obstáculo insuperable: la nueva titiritera estadounidense insiste en que sus marionetas se unan.
La Encargada de Negocios de Estados Unidos en La Habana, Mara Tekach, ha tenido que asumir el patético rol de nana de la contrarrevolución.
